TODO LO QUE NECESITA SABER SOBRE ESTA ENFERMEDAD

lunes, 27 de febrero de 2012

Apnea del Sueño: Muy Relacionado con la obesidad

¿Puede la apnea del sueño favorecer el aumento de peso?
 
Apnea del sueño y sobrepesoAunque es bien conocido que una de las consecuencias del sobrepeso puede ser la apnea del sueño, no todo el mundo conoce las consecuencias tan dañinas que puede suponer dicha apnea, y menos todavía que la causalidad podría ser también al revés: tal vez la apnea aumente la obesidad.
Los expertos en patologías del sueño destacan cada vez más la importancia de la apnea obstructiva del sueño, que afecta al 10% de la población, y casi la mitad de estos casos son graves, que es cuando se sufren de 20 a 30 paradas por hora, con una duración de cada parada en torno a los 30 segundos.
Se están obteniendo cada vez más pruebas de lo dañina que puede ser la apnea del sueño: puede aumentar la hipertensión y la diabetes, con los graves problemas que éstas acarrean, los accidentes de tráfico en un 40%, y produce agotamiento durante el día, con la consiguiente reducción de la atención y la memoria.
Con lo anterior, ya tenemos suficientes motivos para acudir al especialista de enfermedades del sueño si sospechamos que podemos sufrir esta disfunción. Pero si además nos preocupa el sobrepeso, tenemos ahora un motivo adicional: la relación entre obesidad y apnea del sueño podría ser de doble sentido.
Según Josep María Montserrat, del hospital Clinic de Barcelona, la obesidad hace que la musculatura que mantiene la vía superior abierta no funcione bien, por lo que se dan paradas respiratorias con mayor frecuencia. Por eso, una vía para luchar contra la apnea es bajar de peso.
Pero los especialistas se están preguntando ahora si la apnea podría también favorecer la obesidad, y tienen fundadas sospechas para pensar así. Javier Nieto, investigador de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos), afirma que la apnea complica la obesidad.
La falta de oxígeno durante el sueño y la mala calidad de éste provocan diferentes desórdenes metabólicos. Entre otros, se altera la producción de ciertas hormonas que regulan el apetito, como la leptina y la grelina. Además, la persona que duerme mal se mueve poco durante el día, lo que favorece el aumento de peso.
Por ello, es probable que obesidad y apnea del sueño se alimenten mutuamente y, si las sufrimos, convendría luchar contra ambas a la vez, acudiendo a los especialistas respectivos.

lunes, 6 de febrero de 2012

QUE ES LA APNEA CENTRAL?

 
En la apnea obstructiva ocurre un colapso de los tejidos en las vías aéreas superiores de la respiración, sin embargo la persona sigue haciendo un esfuerzo abdominal y toráxico para respirar pero debido al colapso de los tejidos no volverá a respirar sino hasta que tenga un microdespertar (un despertar superficial, suficiente para devolver el tono muscular  y se recupere el tono muscular. La principal diferencia entre la apnea central y la apnea obstructiva del sueño es que en la apnea central no vamos a encontrar ese esfuerzo abdominal y toráxico para respirar, la persona simplemente va a dejar de respirar por un tiempo. Este trastorno respiratorio es menos común que la apnea obstructiva del sueño y constituye un 5 – 10 % de los casos de apnea en general. La raíz del problema generalmente es una cuestión neurológica. 
Las apneas centrales tienen su origen, en que la parte del cerebro encargada del control respiratorio no empieza  o mantiene la respiración apropiadamente.
Existen dos categorías de trastornos que ocasionan que el sistema nervioso central disminuya sus señales a los músculos respiratorios:
Los trastornos que tienen que ver con defectos en el sistema nervioso central en si mismo.
Los trastornos fuera del sistema nervioso central que ocasionan que este sistema sano reduzca sus señales a los músculos respiratorios.
En el primer punto encontraremos enfermedades relacionadas con el tallo del cerebro, en los desórdenes neuromusculares y en los síndromes de hipoventilación. En estos trastornos encontraremos que existe un factor químico o neurológico que ocasiona que lo que debía ser un control de la respiración normal, alterne entre la estimulación respiratoria y la inhibición respiratoria. Los pacientes no sufren de esto mientras están despiertos porque está presente el control consciente, sin embargo este desaparece cuando la persona duerme.

En el segundo punto encontraremos un retraso en el tiempo de la circulación de la sangre debido a situaciones en las que el corazón no bombea la sangre con suficiente fuerza.  Encontraremos que de 30 a 40% de las personas con insuficiencia cardíaca congestiva presentan apneas centrales. Y aquellos que padecen apneas centrales  presentan una mortalidad de 56% en un periodo de 3 años en comparación con 11% de los que no presentan apneas centrales.
Con un estudio del sueño se pueden detectar estas apneas y determinar en cuál de las dos categorías se encuentra la raíz del problema