TODO LO QUE NECESITA SABER SOBRE ESTA ENFERMEDAD

jueves, 31 de mayo de 2012

La  obesidad y los Trastornos respiratorio del Sueño.
Diversos estudios han demostrado la relación entre obesidad y los trastornos respiratorios del sueño, desde el ronquido simple hasta el Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS). Esto ha sido evidenciado tanto en adultos, como en niños y adolescentes. No en vano, esta asociación se describió hace ya décadas con el Síndrome de Pickwick, que supone obesidad unida a trastornos respiratorios con hipoventilación y somnolencia


Son varios los mecanismos por los cuales la obesidad produciría trastornos respiratorios del sueño. Por un lado, los acúmulos grasos a nivel del cuello reducen el calibre de la faringe. Pequeñas variaciones en este calibre pueden modificar la presión crítica a la que se produce el colapso y cierre de la vía aérea. Además, la obesidad produce acúmulos de grasa en la úvula, velo de paladar y lengua, con lo que hay un aumento generalizado del espesor de los tejidos blandos de la vía aérea superior y con ello tendencia a la obstrucción y colapso.
Por otro lado, el panículo adiposo abdominal dificultaría la distensión torácica y abdominal durante la inspiración, produciendo un patrón respiratorio restrictivo que conllevaría una hipoventilación que empeoraría el resultado de la obstrucción a nivel faríngeo.
Esta asociación se confirma con el hecho de que la reducción de peso mejora tanto el nivel del ronquido como el índice de apnea/hipopnea en el caso del SAOS.
Es importante citar que ambas situaciones, es decir, tanto la obesidad como el SAOS son factores de riesgo cardiovascular.

La Obesidad Abdominal es un indicador de la apnea del sueño.

La obesidad abdominal es un indicador de las apneas del sueño

Una acumulación elevada de grasa en el abdomen puede predecir la aparición de apneas del sueño, según un estudio realizado en el Hospital Universitari Germans Trias i Pujol publicado en el número de enero de la revista norteamericana Obesity. Según los resultados de la investigación, la realización de medidas antropométricas simples permitiría realizar estudios del sueño más simplificados (poligrafías), cosa que supondría un ahorro de recursos.
Hospital Germans Trias | 18 febrero 2008 14:33
De esta forma, además de los criterios ya existentes para realizar esta prueba (hipersomnolencia, ronquidos durante el sueño y evidencia de apnea nocturna referida por los cónyuges), los autores del estudio proponen añadir la medición del diámetro del cuello, la cintura y las caderas.
Patología frecuente
El Síndrome de la Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) es una patología frecuente que se caracteriza por la oclusión intermitente y repetitiva de la vía aérea superior durante el sueño, cosa que origina una interrupción completa (apnea) o parcial (hipoapnea) del flujo aéreo y, por lo tanto, de la cantidad de oxígeno que llega a los pulmones. La SAOS afecta entre un 2% y un 4% de la población. La enfermedad puede comportar complicaciones graves, como la aparición de enfermedades cardiovasculares y de alteraciones del sueño, y aumenta el riesgo de sufrir accidentes de tráfico y laborales.
Entre el 60% y el 70% de las personas que sufren SAOS son obesas y, según algunas investigaciones, la mitad de los afectados sufren obesidad mórbida. El tratamiento de la enfermedad es multifactorial e incluye la corrección de la obesidad, la supresión de los fármacos sedantes y el alcohol. El tratamiento de elección es el uso durante el sueño de una mascarilla con presión positiva continua en la vía aérea (CPAP). En el supuesto de que se detecten anomalías estructurales de la vía aérea superior, que a veces están asociadas al síndrome, puede ser necesaria una solución quirúrgica.
En el estudio realizado en el hospital badalonés han participado 192 pacientes, 152 de los cuales hombres y 40 mujeres. Todos ellos manifestaban tener hipersomnolencia, ronquidos durante el sueño y evidencia de apnea nocturna referida por los cónyuges.
Todos los pacientes fueron sometidos a una polisomnografía nocturna convencional, en la cual se valoraba la calidad del sueño (mediante electroencefalografía, electrooculografía y electromiografía), el flujo de aire respirado, la saturación de oxígeno en sangre, el ronquido, y el movimiento torácico y abdominal. Según el número de apneas o hipoapneas registradas, y a partir de criterios clínicos, los investigadores diagnosticaron finalmente SAOS a 124 pacientes (65%). Los 68 restantes fueron considerados como simples roncadores.
Los investigadores también midieron el peso y la altura de los pacientes para calcular el índice de masa corporal (dividiendo el peso por la altura al cuadrado, kg/m2), la circunferencia del cuello, de la cintura y de las caderas.
Diferencias significativas
Los autores del estudio no encontraron diferencias significativas entre el índice de masa corporal de los pacientes diagnosticados de síndrome de apnea obstructiva del sueño y la de los roncadores, pero sí que las encontraron al comparar los parámetros de obesidad troncal (es decir, acumulación de grasa en el abdomen) de los dos grupos. Tanto el diámetro de la cintura como la relación entre la circunferencia de la cintura y la de las caderas eran significativamente superiores en el caso de las personas diagnosticadas de SAOS. El diámetro del cuello también era más grande en los pacientes con SAOS. Según la investigación, los pacientes con obesidad abdominal tienen tres veces más riesgo de sufrir SAOS que el resto.
El neumólogo Carles Martínez, primer firmante del estudio, explica que “los resultados de la investigación pueden ayudar a optimizar las indicaciones de las polisomnografías y a desarrollar protocolos diagnósticos más eficientes del síndrome de la apnea obstructiva del sueño, teniendo en cuenta que la obesidad troncal es un predictor de la enfermedad”.
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C. Martínez, J. Abad, J.A. Fiz, J. Ríos, J. Morera. "Usefulness of Truncal Obesity Indices as Predictive Factors for Obstructive Sleep Apnea Syndrome". Obesity Jan. 2008
Artículo completo en: http://www.nature.com/oby/journal/v16/n1/full/oby200720a.html

lunes, 27 de febrero de 2012

Apnea del Sueño: Muy Relacionado con la obesidad

¿Puede la apnea del sueño favorecer el aumento de peso?
 
Apnea del sueño y sobrepesoAunque es bien conocido que una de las consecuencias del sobrepeso puede ser la apnea del sueño, no todo el mundo conoce las consecuencias tan dañinas que puede suponer dicha apnea, y menos todavía que la causalidad podría ser también al revés: tal vez la apnea aumente la obesidad.
Los expertos en patologías del sueño destacan cada vez más la importancia de la apnea obstructiva del sueño, que afecta al 10% de la población, y casi la mitad de estos casos son graves, que es cuando se sufren de 20 a 30 paradas por hora, con una duración de cada parada en torno a los 30 segundos.
Se están obteniendo cada vez más pruebas de lo dañina que puede ser la apnea del sueño: puede aumentar la hipertensión y la diabetes, con los graves problemas que éstas acarrean, los accidentes de tráfico en un 40%, y produce agotamiento durante el día, con la consiguiente reducción de la atención y la memoria.
Con lo anterior, ya tenemos suficientes motivos para acudir al especialista de enfermedades del sueño si sospechamos que podemos sufrir esta disfunción. Pero si además nos preocupa el sobrepeso, tenemos ahora un motivo adicional: la relación entre obesidad y apnea del sueño podría ser de doble sentido.
Según Josep María Montserrat, del hospital Clinic de Barcelona, la obesidad hace que la musculatura que mantiene la vía superior abierta no funcione bien, por lo que se dan paradas respiratorias con mayor frecuencia. Por eso, una vía para luchar contra la apnea es bajar de peso.
Pero los especialistas se están preguntando ahora si la apnea podría también favorecer la obesidad, y tienen fundadas sospechas para pensar así. Javier Nieto, investigador de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos), afirma que la apnea complica la obesidad.
La falta de oxígeno durante el sueño y la mala calidad de éste provocan diferentes desórdenes metabólicos. Entre otros, se altera la producción de ciertas hormonas que regulan el apetito, como la leptina y la grelina. Además, la persona que duerme mal se mueve poco durante el día, lo que favorece el aumento de peso.
Por ello, es probable que obesidad y apnea del sueño se alimenten mutuamente y, si las sufrimos, convendría luchar contra ambas a la vez, acudiendo a los especialistas respectivos.